Los conflictos o problemas de pareja tienen gran importancia para nuestra feliz vida común.
Los estudios estadísticos afirman que los casados viven más y mejor, es decir, con una mayor calidad de vida… si no hay conflictos o problemas de pareja. Como bien es sabido, los problemas de pareja enferman de manera mental; depresión, alcoholismo, violencia, trastornos bipolares, ansiedad, etc. Y de manera física; enfermedades del corazón, inmunológicas, cáncer, dolores crónicos. Incluso aumentan las posibilidades de accidente de tráfico.
Los problemas de pareja conllevan también problemas en los hijos, como la depresión, los trastornos de conducta, problemas de autoestima, etc.
1. Los problemas de pareja debido a la situación social.
Los medios de información y comunicación nos transmiten en nuestros días el mensaje de que la mejor forma de vivir no es en pareja y esto se ve reflejado en la sociedad. Hace 40 años, en los 70, el 70% de los hogares americanos estaban ocupados por matrimonios, en nuestros días esta cifra ha descendido en un 20%.
En España, los medios nos dicen que hay más divorcios que bodas, y no es así, pues se separan anualmente un 30% de las parejas que se casaron.
Además existen las parejas de hecho y otras formas de relación que son también muy duraderas que se basan en compartir solamente el tiempo libre mientras cada persona de la pareja vive en casa de sus padres. Así conllevan una feliz vida de “novios”, teniendo una relación que permite un menor grado de compromiso. Podríamos asociar estas relaciones a personas sin preparación psicológica para poder afrontar conflictos y problemas de pareja que conlleva una vida en común actualmente, pero es necesario decir que las reales causas no son problemas psicológicos sino que son los fenómenos sociales los que influyen en las parejas y, por lo tanto, en los problemas de pareja.
La sociedad es la que marca qué clase de pareja se necesita o se quiere en cada momento, no hay más que comprobar la influencia de factores positivos, por ejemplo los avances hacia la igualdad de la mujer y su integración en la producción. La sociedad también marca factores negativos, como el gran consumo, falta de apoyo social para el desarrollo de la familia, poniendo dificultades laborales para el cuidado de los hijos que nos llevan a plantearnos el tener descendencia. A esto hay que sumarle las condiciones laborales precarias que nos disuaden de comprometernos a largo plazo y desestimamos esos compromisos como tener hijos o comprar una casa y además nos imponen jornadas laborales interminables que ayudan a crear barreras de comunicación con nuestra pareja. Son todos estos factores sociales los que establecen la forma de pareja que podemos tener en nuestra sociedad.
2. Problemas de pareja: La estructura de la pareja
En nuestros días la base en la que se forma la pareja es “El Enamoramiento”. El enamoramiento es una emoción compuesta por la pasión, el afecto, la ternura y sexo. Uno de los principales objetivos de la pareja es hacer la vida más agradable y feliz. Pero una emoción es pasajera ya que está sometida a la ley de la habituación. Sabemos, por consiguiente, que el enamoramiento como emoción se pasa y las parejas que están basadas solamente en él acaban disolviéndose ya que se pierde la ilusión. Sin embargo comenzar una pareja con ese amor apasionado es la mejor vía para conseguir mantener la relación.
Para no tener futuros problemas de pareja es necesario desarrollar la intimidad y la validación del uno hacia el otro. Con intimidad entendemos el abrirnos hacia el otro y contarle cosas que en otras circunstancias podrían ser usadas en nuestra contra pero que en este caso son aceptadas por nuestra pareja. Al estar enamorados nos ponemos en manos de la pareja y construimos la intimidad. Además decidimos compartir cada vez más cosas con el otro y nos comprometemos ante la sociedad, somos fieles, compartimos nuestro tiempo, entregamos nuestro cuerpo, compartimos nuestros vienen materiales y finalmente adquirimos el compromiso de una vida en común, bien esté este compromiso refrenado por la sociedad o no. Tomamos la decisión de seguir con la relación a pesar de los problemas de pareja que vayan surgiendo, luchando para resolverlos.
A medida que vamos compartiendo más, vamos construyendo un método para tomar las decisiones y establecemos una estructura de poder, que se entiende más o menos democrática, siempre aceptada por los dos. La toma de decisiones es una de las fuentes más importantes en los problemas de pareja.
Para conseguir tener intimidad, tomar decisiones y convivir es necesario saber comunicarse, escuchar al otro y respetarse. Para resolver los problemas de pareja también. La capacidad de comunicarse y resolver los problemas de pareja es fundamental para la continuidad en pareja.
Otro de los puntos fundamentales en la pareja es el apoyo mutuo, se plasma en las palabras que cada vez menos se pronuncian de estar juntos en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas. La pareja debe ser el apoyo en las dificultades y amenazas que vienen en la vida y también el apoyo en el desarrollo personal y social.
Aprendemos cómo es este apoyo hacia la pareja de la familia en la que crecimos. Una de las conductas que desarrollamos en ésta es el apego, visto como búsqueda de protección ante las amenazas. El apego del niño se basa principalmente en buscar la protección de su madre.
3. Problemas de pareja: Áreas de conflicto
Estas áreas de conflicto afectan a todos los componentes que hemos visto en la estructura de pareja.
4. Desencadenantes de los problemas de pareja
Bajo unas circunstancias normales, las parejas aunque en algunos casos no sean felices, se amoldan o acomodan y no surgen conflictos. Los problemas de pareja aparecen cuando ocurren cambios importantes, situaciones estresantes como por ejemplo:
Cambios laborales, positivos o negativos como el paro, un ascenso, la jubilación, enfermedades, problemas económicos, paternidad-maternidad, los hijos se van de casa o crecen y dejan a la pareja más tiempo libre.
Todos los cambios, ya sean positivos o negativos generan mucho estrés que obligan a la pareja a poner en marcha sus habilidades de comunicación y de resolución de problemas, además de deber demostrarse su motivación por mantenerse unidos y su capacidad de reconocer sus propias debilidades delante del otro y que éste las reciba y las respete, sin castigarlas.
5. Conductas frente a los problemas de pareja
En los conflictos de pareja se establecen conductas que se convierten en hábitos crónicos y agravan el problema, algunos de estos hábitos son:
Tomamos estos patrones de conducta porque pensamos que nos van a ayudar a solucionar nuestro problemas de pareja pero no lo hacen y además los perpetúan y hacen que la interacción entre la pareja se convierta también en un conflicto que lleva a la separación. Los problemas de pareja no siempre llevan a una ruptura, hay ocasiones en las que el hombre se enfada y comienza una discusión con intención de resolver el problema, en estos casos, si tiene éxito, la relación se refuerza.
6. Pensamientos frente a los problemas de pareja
Todo ello hace que la mayoría de las parejas (el 79%) que contratan servicios de coaching sentimental vean una mejoría en sus relaciones debido a que cuando hay voluntad de cambio los problemas de pareja van disminuyendo de manera paulatina, de este modo el coaching sentimental afecta también a la autoevaluación que hacen los dos miembros de la pareja sobre ella misma.
7. Mejorías que se consiguen con el coaching sentimental.
Sea cual sea tu situación, necesitas ayudarte del coaching sentimental para mejorar y conseguir estabilidad emocional y sentimental. Llama a nuestro gabinete de tarot coaching y nuestra asesora te ayudará a superar todos tus problemas de pareja.