¿Dónde vais de vacaciones?
Ya estamos en verano y a todas las parejas les gusta hacer una escapada de por lo menos un fin de semana. Las que se lo pueden permitir se van al Caribe, a Paris, a un hotel en la playa, de crucero… pero, lo que algunas de estas parejas obvian es que, lo más importante no es a dónde ir, sino que las vacaciones se adecuen al momento que vive la pareja. Desde nuestro gabinete de tarot amor gratis y coaching sentimental te damos unos consejos para decicir destino.
Para las parejas, las vacaciones de verano deberían ser “el paraíso” debido al poco tiempo compartido durante el resto del año, al estrés y al escaso tiempo libre. Sin embargo, una de cada tres parejas rompe después del verano ya que pasar 24h juntos es para muchos la prueba definitiva de que su relación no funciona o no se quieren.
Con la crisis, muchos se han visto obligados a redescubrir los encantos de la plaza mayor del pueblo de sus padres (o familiares) o vuelven a percibir la magia de la vieja iglesia. Las vacaciones en el pueblo ganan adeptos debido a ser la opción low cost. Ir de visita a casa de los padres o los suegros es un regalo tanto para ellos como para el bolsillo, eso sí, estas vacaciones pueden salir muy caras si la relación no pasa por un buen momento, pues los expertos en terapia sentimental aseguran que unas vacaciones así pueden crear muchos conflictos en la pareja y si además, el sitio a visitar tiene poco que ofrecer, vuelves de tus vacaciones pensando que has desaprovechados los pocos días libres que tienes. Lo mejor para que todos estén felices es hacer una visita de dos o tres días como máximo e invertir el resto de las vacaciones en otro lugar.
Planear las vacaciones no consiste solamente en elegir el destino. No tiene nada que ver ir a Roma con la agenda planificada que con el único propósito de pasear, callejear y tomar Cafelatte. Los expertos indican que es necesario negociar el tipo de vacaciones. Si un miembro de la pareja cede esperará ser correspondido y recompensado. No tiene ningún sentido irse de vacaciones si ambos no quieren. ¿Cultura o relax? ¿Andar y andar o tumbona? ¿Solos o un viaje organizado? Los coaches sentimentales aconsejan plantearse qué tipo de relación se tiene y qué tipo de vacaciones se desean. De este modo si falta comunicación en la pareja lo ideal sería elegir unas vacaciones para charlar y compartir. Además se recomienda cambiar los roles en la medida de lo posible pues si la mujer se pasa todo el día pendiente de los niños en la playa de poco le servirán las vacaciones. Si la economía no está como para pegarse unas vacaciones de lo lindo también está la posibilidad de pasarlas en el lugar de residencia y dedicarse a ver y hacer cosas que normalmente no se hacen y siempre se puede invertir tiempo en visitar lugares cercanos a pasar el día.
Por otro lado, pocas son las parejas que planean sus vacaciones por separado y son sobre todo las parejas recién formadas las que desechan esta posibilidad antes de contemplarla. Para ellos la rutina no existe debido a que suelen ser parejas que comparten sobre todo los fines de semana y no suelen tener muchos momentos de intimidad ya que suelen salir con amigos. Para ellos la mejor opción es un hotelito en la playa. Estas primeras vacaciones serán ideales para conocerse realmente sin idealizar al otro. Al principio de la relación todos los sentidos están única y exclusivamente puestos en el otro por lo que un hotel en la playita les dará la posibilidad de estar todo el día juntos, sin estrés y con intimidad. Si la pareja, a pesar de estar empezando, ya ha recorrido medio mundo se puede optar por la versión exótica del hotel en la playa. Nada de circuitos o ciudades enormes, es mucho mejor conocerse con calma y disfrutar el uno del otro sin ajetreos.
¿Y para las cuartas o quintas vacaciones juntos? Ya sabemos que el amor tiene mucho de química y que dura como máximo tres años. Después de uno, dos o tres años en los que el enamoramiento va al alza muchas parejas sufren el descenso y para ellas “ya no es como al principio”. Unas vacaciones con esta situación emocional pueden ser bastante peligrosas. Desde nuestro gabinete de coaching sentimental corroboramos lo que dicen los expertos en terapias: El error es querer sentir lo mismo que al principio. Se recomienda que si el amor es más pausado, las vacaciones también lo sean. Estas parejas pueden hacer una ruta en coche los dos solos, con tiempo, por algún país como Italia, Francia, Portugal o si entra dentro de sus posibilidades, por California.
Jóvenes, menos jóvenes o reacomodados en nuevas parejas, todos pueden estar en crisis y unas vacaciones o una escapada puede poner punto final a la relación. De hecho los terapeutas aconsejan a las parejas que están en crisis que no viajen ya que los viajes no arreglan nada. Debemos tener muy claro que un viaje no salva una relación e incluso empeora la situación. A estas parejas les aconsejamos que no se vayan muy lejos de casa, como mucho a una hora y media en coche y que no hagan viajes colmados de actividades, así el estrés no empeorará la situación y siempre pueden volver a casa sin problemas ni jaleos de transporte si el ambiente se pone tenso. Lo ideal es un viaje no muy lejos y con algo de movimiento pero sin excesos. Si la crisis es suave, se puede optar por una ciudad romántica, como París, Venecia, Roma o San Petersburgo o incluso se puede optar por una escapada a un hotel cerca de la ciudad donde se vive simplemente para cambiar de aires e intentar incrementar la pasión.
Para las parejas con niños se puede optar también por recorrer una zona de algún país en coche (si los niños son mayores de 9-10 años), sin abusar de las horas de carretera. Si se prefiere descanso y se tienen niños menores de 10 años, un crucero es ideal ya que suelen tener actividades divertidas, parques infantiles y cuidadores. En muchos cruceros los niños no pagan o pagan mucho menos y los padres pueden descansar. Por otro lado la mayoría de los padres, si tienen posibilidad, suelen ir al menos un verano a Disneyland o Disneyworld. Y por supuesto, también existe la tradicional opción de hotel en la playa para disfrutar de unas vacaciones en familia, el mar, la piscina y la comodidad. Si esta última es vuestra opción, busca un hotel con servicio de parque infantil, actividades y niñera, así por lo menos una noche, podréis permitiros salir los dos solos.
Las parejas que hayan sobrepasado esos primeros años y no tengan niños o no los lleven de vacaciones pueden optar por un viaje con más actividad. Los años juntos afianzan el cariño pero hacen caer en la rutina por lo que unas vacaciones que potencien la comunicación y el cuidado del amor serán la mejor opción. Para ello se puede recurrir a un destino exótico con viaje organizado pero también con tiempo para la pareja. Unas vacaciones emocionantes reforzaran el ambiente para mejorar las relaciones, incrementar el deseo y reactivar la pasión, pero para ello es necesario que el viaje sea emocionante sin ser agotador.
Por otro lado, llega un día en el que los niños se hacen mayores, se van de casa y la pareja sufre el vacio. Muchas parejas han vivido toda su vida pendientes de sus hijos y ahora sienten que ya no tienen nada que hacer y pierden las ilusiones. En estos casos es primordial intentar animar a la persona que más sufre (suele ser la mujer) y permitirle el capricho de elegir lo que más le apetezca para que se dé cuenta de que puede comenzar a cultivar nuevos intereses. Estas primeras vacaciones a solas pueden ser además una buena manera de reencontrarse con la pareja tras todos los años en los que se ha estado al pie del cañón con menos disfrute debido a las responsabilidades. De este modo si la pareja está unida se dará cuenta de que pueden ser muy felices, pero si había algún problema escondido en las responsabilidades y compromisos las vacaciones ayudarán a aflorarlo. La mejor opción para ellos es un crucero o si no les gusta el mar, un circuito por alguna ciudad como Budapest, Viena o Praga con todo incluido, comidas, excursiones, etc. Y después unos días a solas.
Para las parejas sénior, que no tienen más niños que sus nietos, ya no trabajan y son muy viajeras, se aconseja un viaje largo con todo organizado o un crucero ya que así se pueden despreocupar de todo. También pueden optar por unos días en alguna ciudad europea. Muchas parejas mayores llevan toda su vida esperando hacer el viaje de su vida y tras años de trabajo y sacrificio deciden darse el capricho. A muchas otras se lo regalan sus hijos. Sea como sea, una vez que en la jubilación empiezan a viajar ya no hay quien los pare y es que a cierta edad “Hay que añadir vida a los años, no años a la vida” y los viajes permiten vivir emociones y disfrutar de sensaciones nuevas además de unir de nuevo a la pareja y sobreponerse de la rutina.
En conclusión, viajar es vida y si quieres saber si amas u odias a tu pareja vete con ella de viaje. Si sois felices, lo seréis en Roma, París o en “el pueblo”. Si no lo sois, seguiréis sin serlo recorriendo el Amazonas o paseando en góndola por los canales de Venecia.
¡Viajamos como vivimos!
¿Y tú como vives?
Descubre tu futuro: Realiza una tirada de tarot amor gratis.