Tarot Coaching del Amor- Desde nuestro gabinete de tarot amor y coaching sentimental, te hablamos de la química del amor. Conocerás todas las etapas por las que pasa el ser humano en lo referente al amor.
¿La convivencia mantiene la relación de una pareja de un modo armonioso o la deteriora y provoca la ruptura? Las dos cosas son posibles y tan solo depende de si la pareja logra superar los riesgos de las diferentes etapas del matrimonio. Según los últimos hallazgos en el campo de química cerebral, una ruptura es predecible porque el cerebro responde con diferentes reacciones naturales en cada fase de la relación.
La continuidad o ruptura de la relación dependerá de cómo se afronten estas etapas:
Etapa 1: Enamoramiento
Al enamorarnos, se produce un cambio en nuestro cerebro debido a que aumenta la secreción de feromonas por eso cuando dos personas enamoradas se miran o se huelen sus mentes parecen fusionarse. La concentración de la hormona oxitocina hace que los enamorados pasen por alto las conductas molestas del otro pero en un tiempo la pasión disminuye y la relación pasa a la siguiente etapa.
Etapa 2: El desencanto
Tras unos meses de enamoramiento la química cerebral y hormonal comienza a cambiar y la corteza del cerebro, la parte pensante, empieza a percibir los defectos de su pareja. En este momentos comienzan las irritaciones por ambas partes, enfados y temores. Si durante la primera etapa la relación se ha formalizado, por ejemplo se ha empezado la convivencia o ha habido matrimonio, en la segunda etapa es posible que lleguen los inconvenientes.
El hombre comienza a dejar de hablar con su mujer tanto como antes y ella se pregunta en qué piensa él. Comienza a sentirse rechazada porque él ya no le expone sus sentimientos y emociones hacia ella.
Por otro lado, él n entiende porque su mujer ha comenzado a criticarle por “minucias”, llevan unos años juntos e incluso puede que tengan un hijo por lo que él se plantea qué más quiere su mujer. El cree que está fallando pero no sabe en qué y por lo tanto cómo remediarlo.
En este momento de la relación han desaparecido las sustancias cerebrales que predominaban en la primera etapa y la pareja se siente desilusionada por lo que comienzan a pensar que su pareja no es la misma que un día conoció.
Es normal pasar por esta fase de confusión y es indispensable para que sus mentes tan diferentes se unan y comiencen a funcionar con coordinación.
Etapa 3: Lucha de poder
Tras el desencanto la pareja se enzarza en una lucha por el poder. Ambos intentan que su pareja vuelva a ser como era al principio, en la etapa del enamoramiento. Durante esta lucha asumen que son distintos ya que su cerebro les hace pensar, comportarse y amar de una manera diferente.
Esta es una fase muy dolorosa y debido a la obstinación con la lucha de poder la pareja no se da cuenta de que sus diferencias cerebrales son la clave para que su relación dure toda la vida.
En esta etapa realizarán actividades independientes que dependerán de las conductas y funciones aprendidas en el pasado y en la diferencia sus hormonas, testosterona y estrógenos.
La independencia conyugal es una de las principales razones por las que las parejas se atacan en esta etapa, puesto que cada miembro de la pareja tiene una actitud diferente frente a dicha independencia. Es debido a esto que los matrimonios que acaban divorciándose lo hagan a los 7 u 8 años, pues es el tiempo que los miembros de la pareja dedican a cambiar a su cónyuge.
A estas alturas es imposible volver atrás, y el ciclo de vida continúa. La pareja llegará a una nueva etapa si ambos miembros se descubren como hombre y mujer y como amantes. Para descubrirse así es necesario que tomen conciencia de algunos elementos que habían estado ocultos en la relación.
Etapa 4: Despertar
Muchas parejas no entienden que antes de que se produzca un cambio positivo sobre la independencia en su relación se han saltado un paso. Durante las fases anteriores la pareja ha mantenido una convivencia muy estrecha por lo que sus respectivas individualidades han quedado anuladas. El hombre considera que atender a las emociones de su mujer, sus necesidades de comunicación, sus deseos sexuales y su actitud frente a las actividades cotidianas tales como las tareas del hogar son una pérdida de tiempo. Ella, en cambio, considera que los hábitos, preocupaciones, pasatiempos o necesidades de independencia de su marido son egoístas.
Durante esta etapa la pareja despierta y toma conciencia de que su convivencia era demasiado estrecha, poco saludable y que deben tener un alejamiento psicológico. Esto no significa divorcio, sino comprensión. En esta etapa vuelve a prevalecer la parte pensante del cerebro aplacando las reacciones emocionales que antes generaban conflictos y sensación de disgusto por la pérdida de la pasión.
En esta etapa cuando la mujer hace algo molesto para el hombre él lo pasa por alto, se contiene. Si es él quien realice algo molesto ella dirá que lo entiende de un modo comprensivo. Al final los hombres suelen acabar dándole la razón a la mujer pues reconocen que si no hay cercanía la relación fallará pero es necesario entender que ellos también tienen parte de razón y que también es necesaria cierta independencia en la pareja.
Si nos alejamos demasiado el amor se acabará extinguiendo pero si la cercanía impide que ambos se sientan libres la relación tampoco sobrevivirá. El secreto del éxito está en entender las ventajas de la química cerebral masculina y femenina.
Etapa 5: Consolidación
El equilibrio de la relación entre hombre y mujer establece un estado de amor equilibrado. La lucha de poder se termina y se adoptan estrategias de amor maduro que fomentan la independencia y la intimad a la vez. Ahora la pareja convive, crea a sus hijos, dan y reciben amor, no es que se hayan vuelto similares es que han aprendido a ser diferentes y son felices.
Fomentar la intimidad
Las parejas felices:
- Implantar costumbres de apego: salen solos a cenar, se llaman o se envían mensajes. Estos hábitos son los pilares que sostienen la relación, pero no en todas las etapas del matrimonio existe esta intimidad. La pareja debe saber que estas costumbres son las que mantienen la fuerza del amor cuando la vida es estresante y complicada.
- Se tratan con respeto y amabilidad por lo menos en el 95% del tiempo que interactúan. Sabemos que nuestra pareja es quien más merece el buen trato pero cuando nos adentramos en la lucha de poder pasa a ser nuestro blanco para desahogar nuestro estrés. Los lóbulos frontales del cerebro cumplen su función de madurez cuando nos damos cuenta de que la amabilidad es indispensable para que el matrimonio sea feliz.
- Resuelven sus diferencias en lugar dejar que la situación empeore. Discuten pero se piden disculpas por su genio e intentar solucionar sus conflictos. Si es necesario buscan ayuda en especialistas, amigos o familiares.
Defender la independencia:
Las parejas felices:
- Respetan sus manías y diferencias sobre todo las de género. Si él acapara el mando de la tele ella no se enfada, lo tolera. Por su parte cuando ella necesita hablar de sus sentimientos y emociones, él comprende que es importante para ella y la escucha.
- Mantienen sus círculos independientes de amigos y se animan a conservarlos. Con el tiempo aprenden que su pareja es su mejor amigo pero que satisfacen muchas de sus necesidades emocionales a través de otras personas.
- Se otorgan diferentes ámbitos conyugales. Si uno da importancia a actividades, deportes, pasatiempos o formas de socializar el otro lo respeta y lo anima. De este modo cada miembro tiene espacios propios que le dan libertad e independencia.
Se debe ser consciente de que los sentimientos cambian con el paso del tiempo y de que este cambio es normal. La química cerebral tiene culpa de esto, por lo que es inútil intentar evitarlo.
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